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Album Reviews

Stromae

Multitude

Portada del álbum "Multitude" de Stromae.
9
Words Mirangie Alayon

En el año 2013, el álbum Racine Carrée hizo que el mundo entero cayera bajo el hechizo de Stromae, batiendo récords de ventas, de reproducciones en streaming, innumerables premios y una gira en más de 200 ciudades de todo el mundo. El belga nacido como Paul Van Haver estaba en su mejor momento: sus shows de ese tour rozan el genio, y de un momento a otro, Stromae desapareció. Nunca ha dado detalles de lo sucedido, prefiriendo guardárselo para sí, pero en ese momento su carrera sufrió una interrupción abrupta. Las razones eran agotamiento, y no había fecha de regreso. Incluso Stromae jugó con la idea de su retiro definitivo, decidiéndose a participar en la línea de ropa Mosaert y hacer la música de las pasarelas. Parecía estar feliz en la oscuridad, pero a mediados del año pasado comenzaron los rumores: el diario francés Le Monde dijo que los festivales europeos tenían a Stromae en sus lineups, lo que solo podía indicar que se traía nueva música. Y así fue. El 15 de octubre de 2021, Stromae develó una nueva canción, Santé; dedicada a celebrar a quienes nunca pueden hacerlo, porque son quienes limpian, quienes hacen nuestra comida y quienes trabajan por hacer nuestra vida más fácil de manera dedicada y a veces ingrata. Así, llegó una noticia que muchos no se esperaban: Stromae se venía con nuevo álbum en 2022, llamado Multitude.

Hay dos maneras de acercarse a esta producción, lanzada el pasado 4 de marzo: diseccionando las letras de los doce temas. Una parada obligada es L’Enfer, un tema que describe el infierno de la depresión con un poco de autoanálisis y autodestrucción, que se sienten demasiado cercanas al artista para ser solo una construcción ficticia. “A veces he tenido pensamientos suicidas y no estoy muy orgulloso de ello”, nos canta. Y si Santé, el primer single, es una especie de himno unificador que recuerda los aplausos ya extintos que se le ofrecía al personal médico en los primeros meses de la pandemia, Fils de joie rompe con todo ese mood, poniendo a las trabajadoras sexuales como protagonistas. “Todo en la vida es negociable, a cambio de un pago”, “Juzgar es fácil, sobre todo cuando no lo has probado” y el brutal “Soy un hijo de puta como se dice”, que parece ser un pequeño homenaje al clásico Comme ils disent de Charles Aznavour. El Stromae padre también se pone de manifiesto en el álbum con C’est que du bonheur, donde la paternidad se combina con humor, ironía y “pañales y olores (…) vómitos, caca y todo lo demás”, resultado de una procreación cuyo primer efecto es “haber destruido el cuerpo de mamá”.

El amor arde bajo el fuego del cinismo cuando el personaje de Mon amour enumera sus conquistas a quienes promete amar para siempre. “Primero estaba Natacha, pero antes estaba Nathalie. Inmediatamente después estaba Laura, y luego Aurélie. Por supuesto, estaba Emma, mi Emmanuel y mi Sophie. Y por supuesto estaban Eva y Valerie”, discretamente deslizando la posibilidad de un romance homosexual. En el díptico Mauvaise Journée/Bonne Journée, escuchamos a un narrador tentado por el abismo, que está “harto de estar deprimido y (que) me deprime estar harto”. ¿Las últimas palabras antes del silencio al final del disco? “Es la danza de la alegría”, que se siente como la esperanza al final de un túnel de desesperación.

Pero Multitude no es solo letras, y así llegamos a la segunda forma de escuchar este disco: diseccionando la lasaña rítmica y melódica que hace esta producción un viaje alrededor del mundo. La ecléctica elección de instrumentos étnicos sumados al ritmo electrónico; el canto difónico mongol, la flauta persa en Pas vraiment, el violín chino de dos cuerdas en La Solassitude, el charango de los Andes, y lo que parece ser un cuatro venezolano en Mon Amour. Y luego está la cumbia de Colombia, Sudamérica y sus acordes… el disco es una explosión sonora que se entreteje con el pop contemporáneo de manera perfecta para no sonar como un disco de world music de los 90. Por el contrario, es un paisaje musical rico y seductor, moderno pero que le hace un chapeau a la historia musical mundial.

Sin embargo, más allá de estas dos formas de acercarse a lo que sin duda seguirá siendo uno de los grandes discos de 2022, hay una tercera, quizás más sencilla y poderosa a la vez: el placer sensorial de sumergirse en esta docena de temas profundamente conmovedores, finamente creados por el maestro del pop francófono tras casi una década de silencio discográfico. Qué bueno es tenerlo de vuelta, y qué bueno es recordar las posibilidades del género desde la lírica hasta el sonido cuando alguien como él se encarga de entretejer emociones complicadas y devolverlas en una canción de tres minutos. Multitude es un excelente regreso, y tiene ese potencial de ser un disco que escucharemos una y otra vez, y que nos hará descubrir algo nuevo en cada vuelta. Bienvenue à nouveau, Stromae.

Escucha Multitude en su totalidad a a continuación:

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