CERRAR

Gracias por leer nuestros informes. El periodismo independiente no se financia solo. Necesitamos de tu apoyo con una contribución, ya sea grande o pequeña. No importa en qué parte del mundo estés.

Mental Health
¡Espera un poco!
Read and listen
Ayy, close that door, we blowin' smoke
Album Reviews

The Linda Lindas

Growing Up

Portada del álbum "Growing Up" de The Linda Lindas.
8.1
Words Mirangie Alayon

Las adolescentes de The Linda Lindas tienen una misión: darle una nueva vida al punk con su nueva ola de riot girrrl. Con edades comprendidas entre los 11 y los 17 años, estas jóvenes californianas llevan consigo la llama de la rebelión que caracteriza al género con la dosis justa de espontaneidad… pero también de rabia. Su álbum debut llegó el pasado 8 de abril, y vaya que es una buena carta de presentación. Para quienes no sepan mucho de la banda, vamos a presentarlas: The Linda Lindas tienen ya cuatro años como agrupación, y está formada por la baterista Mila de la Garza, que tiene solo 11 años; su hermana y guitarrista Lucía de 14, su prima, la bajista Eloise Wong, de 13; y su amiga Bela Salazar, quien también toca la guitarra, y quien tiene 17. Rápidamente se destacaron después de un pocos conciertos, incluido uno como teloneras de Bikini Kill.

Pero fue concierto filmado en mayo de 2021 en la Biblioteca Pública de Los Ángeles el que encendió la mecha de su fama al convertirse en un éxito viral gracias a su tema Racist Sexist Boy, que nació a raíz de los insultos racistas que sufrió la baterista por parte de un compañero de clase, algo que es para ellas lamentablemente común al ser todas de origen asiático y latino. Figuras como Tom Morello, Flea, Thurston Moore y Kathleen Hanna se declararon fans del grupo, y poco después consiguieron un contrato con Epitaph Records, uno de los sellos punk norteamericanos más importantes, y hogar de bandas como The Offspring, NOFX y Weezer, fundado por el guitarrista de Bad Religion, Brett Gurewitz.

The Linda Lindas saben que son jóvenes, y no tienen miedo de mostrar su edad en Growing Up, su debut, que cuenta con 10 canciones repartidas en 25 minutos de música más que suficientes para que la banda marque su territorio y sus intenciones. El cuarteto le lanza un dedo medio a la injusticia y al patriarcado con pistas explosivas y riffs de guitarra llenos de energía, sin hablar de la sección rítmica implacable a manos de Mila, que le pone poder a temas como ¡Oh!, que abre el disco con ánimos retro punk y melodías mínimas que nos recuerdan a The Ramones y a Joan Jett. Las letras destilan una sensación de frustración y futilidad, denunciando las injusticias de la sociedad que uno se siente impotente para cambiar, así como la culpa que se siente si no se dice nada. Este sentimiento se refleja más ampliamente en Talking To Myself, que llama a la empatía hablando de cosas que no podemos evitar, y en Growing Up, donde las chicas hablan de cosas que no están bien. Hablar de cosas como la salud mental puede ser terapéutico, como lo es escuchar este disco.

Sin embargo, hay puntos del disco más ligeros. Las armonías de Nino nos recuerdan a Blondie mientras la letra rinde homenaje a un gato fantástico; más adelante, agregan un pequeño toque de bossa nova en Cuántas Veces, demostrando sus influencias y experiencia más allá de sus años. Una grabación de estudio de Racist, Sexist Boy cierra Growing Up, como un ejemplo perfecto de hardcore político como el que encontraríamos en bandas como Bikini Kill, y que nos anuncia la segunda venida del punk femenino con un toque kawaii que fusiona bandas como The Runaways, The Go-go’s y hasta Blink-182 en un cóctel atractivo, delicioso y del que vamos a querer escuchar mucho más.

En su debut, The Linda Lindas le ponen música y letra a su malestar general con el mundo que nos rodea, y exorcizándolo como se debe. Como parte del renacimiento del pop punk actual (desde Olivia Rodrigo al comeback de Avril Lavigne), pero también inspirándose en la vieja tradición de las bandas protagonizadas por adolescentes, estas chicas saben cómo hacer ruido. Si bien no revolucionan el género, aportan un ritmo más que sólido, riffs efectivos y demuestran una gran capacidad para dibujar desde el pop, el garage, el surf o incluso el hardcore punk. Sobre todo, tienen una cualidad esencial: la espontaneidad. Ya sea que expresen su alegría, su rabia por la injusticia o simplemente su amor por sus gatos, siempre lo hacen de forma natural y contagiosa, poniéndole sucio, rabia y un poco de picante cuando sea necesario. Un muy buen comienzo.

Escucha Growing Up en su totalidad a continuación:

Despues de leer, ¿qué te pareció?

  • Me gustó
  • Me prendió
  • Lo amé
  • Me deprime
  • WTF!
  • Me confunde
   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido   wait! cargando más contenido

Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso.

Aceptar
NIGHT MODE DAY MODE