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Track by Track

The Killers

Imploding The Mirage

Portada del álbum "Imploding The Mirage" de The Killers.
Words Mirangie Alayon

Cualquier persona que haya tenido pulso y oído en la década de los 2000, sabe que sin duda alguna The Killers cimentaron su legado con su álbum debut del 2004, Hot Fuss, que nos trajo la inmortal Mr. Brightside, que hasta el día de hoy es su canción más popular, y nos trae a la mente las inolvidables imágenes de un joven Brandon Flowers cubierto de glitter y delineador. Ese LP también nos agració con Somebody Told Me, así como con una serie de canciones llenas de ganchos atractivos y una sensación de accesibilidad, aunque no necesariamente se encuadraba en la categoría de pop. The Killers habían llegado un poco tarde a toda la ola hipster-cool encabezada por The Strokes, Interpol y Yeah Yeah Yeahs, y cruzando el charco, a bandas como Arctic Monkeys, Bloc Party o Franz Ferdinand.

Durante su carrera, The Killers siempre parecían ser un poco bombásticos, un poco emocionales, un poco uncool. Pero a todos nos alcanza la edad, y ahora que The Strokes parecen ser un grupo de padres yuppies que siguen buscando el momento glorioso de hace casi dos décadas, algunas bandas de la época están prosperando en sus cuarentas. Por razones desconocidas, The Killers siempre fueron un poco más humanos que bailarines cuando eran jóvenes, ofreciendo un lado más brillante al glamoroso rock’n’roll indie que vendían sus pares. De hecho, en su sexto álbum de estudio, Imploding The Mirage, The Killers prueban que su fase más incómoda finalmente quedó atrás.

La banda, que en este momento está conformada principalmente el cantante Brandon Flowers y el baterista Ronnie Vannucci, con Mark Stoermer y Dave Kuening actualmente en un descanso, siempre se han movido entre dos extremos, ofreciendo new wave y Americana en cada lanzamiento desde su debut. Esa constante lucha entre la ironía y la seriedad, ha dado como resultado un material sorprendente, pero también ha significado constantes críticas y un estatus tácito como una agrupación que solo hace singles. Con Imploding The Mirage, sin embargo, el lado más sincero de The Killers ganó de una vez por todas, y vaya que todos somos mejores por ello.

Imploding The Mirage cristaliza la visión de The Killers y los establece como fuerzas intocables en su estilo: los ayuda que el explorador sónico Jonathan Rado (cofundador de Foxygen) esté a bordo para producir junto con el pilar del pop alternativo Shawn Everett una decena de canciones listas para ser escuchadas entre una marejada de gente (al menos en nuestra imaginación, por ahora). Con tres meses de retraso, el disco llegó a finales de agosto para recordarnos lo bien que suena la banda cuando la euforia y el sudor nos une en masa. Pero ese no era el plan original de Brandon.

“Estaba yendo al gimnasio, estaba haciendo mis lecciones de voz, me estaban haciendo trajes, me estaba preparando para la gira. Y entonces todo se cerró. Y fue como, ¿qué hago ahora? Así que en lugar de ir de gira, volví a escribir, y fue una agradable sorpresa solo porque nunca lo había hecho antes. Ya había estado ejercitando esos músculos, y las canciones salieron mucho más naturales que de costumbre”.

Así que Flowers estima que la banda tiene 11 canciones listas para otro nuevo álbum, en el que trabajaron durante dos sesiones de estudio de una semana en California y Las Vegas. “Realmente creo que va a llegar rápido”, dice. “Supongo que en menos de un año”. Pero mientras ese momento llega, vamos a concentrarnos en el que tenemos en las manos.

Pese a los comentarios de los críticos, The Killers siempre han sido una de las bandas más confiables del mundo, con la habilidad única de atraer a multitudes como headliners de festivales, así como a los más exigentes fanáticos de la música. Esto se debe a que la banda tiene un talento simple, pero complejo: saben escribir buenas canciones. Su nuevo disco no es una excepción a esta regla: en Imploding The Mirage, The Killers suenan frescos, cantando himno tras himno, hechos a medida para los estadios más grandes posibles, llenos de miles de personas gritando cada una de las palabras que salen de los labios de Flowers. La combinación característica del new wave de los 80 y el rock inspirado en Bruce Springsteen permanece intacta, y con la ausencia del ex guitarrista Dave Keuning, el grupo decidió incluir una lista de invitados realmente estelares, incluyendo a Weyes Blood, Lindsay Buckingham y k.d. lang. Nada mal, ¿no?

Imploding The Mirage es un álbum lleno de esperanza, una casi cómica frente a tanto desastre. Aún así, donde las letras de Flowers a menudo se sobrecargan con su estilo optimista, las posee por completo aquí mientras canta sobre, como siempre, América, (la versión mormona de) Dios, la muerte, y más América. Sin cinismo, todavía hay algo subversivo en él cuando, por ejemplo, canta we’re all going to die antes de que un sintetizador enlatado haga efecto en la penúltima pista del álbum, When the Dreams Run Dry.

Así que si quieres himnos… ¡tienes himnos! Este álbum está lleno de canciones que van más allá de la estratósfera, dirigiéndose al espacio a velocidad de escape. Caution se pinta a sí mismo como lo opuesto al single principal de su último álbum, The Man: transmite la sensación de volar a través de las amplias llanuras de Utah, a donde Brandon Flowers se mudó recientemente. Con una percusión rápida, sintetizadores en el cielo y un rasgueo acústico muy animado, y para colmo, un arrollador solo de guitarra cortesía de Lindsey Buckingham. My Own Soul’s Warning es igual de potente, con una melodía de sintetizador pegajosa y un coro ascendente hecho para gritar desde las cimas de las montañas.

Aunque Imploding The Mirage tiene tendencias meteóricas en todas partes, The Killers tienen otros trucos bajo la manga: Dying Breed abre con un ritmo de batería y un muro de sintetizadores, mientras Flowers reafirma su amor por su esposa. Fire in Bone se desliza con una línea de bajo inesperadamente funky, mientras Flowers pasa de un canto de voz intranquila a odas sinceras. Running Towards a Place está construido para largos viajes por carretera, con líneas de guitarra que saben a desierto y sintetizadores de los 80 maravillosamente brillantes. Blowback comienza como pura electrónica, con un ritmo burbujeante que suena más como Hot Chip.

El grupo también cuenta con vocalistas invitados para un par de canciones, lo que les da un atractivo único y atractivo para el oído que los eleva a la categoría de álbumes destacados. Mientras Flowers expresa sus sentimientos de arrepentimiento y dudas en Lightning Fields, k.d. lang llega como una fuente de ánimo, su voz sube gradualmente con la música en una actuación brillante. En la lenta combustión de My God, Flowers compartió los deberes vocales con Weyes Blood, sus voces creando armonías inesperadamente sorprendentes y sublimes.

¿Es este el mejor álbum de The Killers? Está en el top 3, definitivamente. Lo que la banda mejor hace en Imploding The Mirage es rodearnos de delicioso escapismo. Es un portal a un mundo perdido en el que decenas de miles de personas se reúnen en estadios y cantan canciones confusas con coros irresistibles. Un lugar donde todos queremos estar desesperadamente. En los resúmenes de finales de año quizás haya álbumes mejores que este, pero estoy 100% segura de que pocos de esos discos te puedan hacer sentir tan malditamente vivo como la parte de Caution cuando Lindsey Buckingham aparece mágicamente y toca un solo de guitarra tan perfecto, que casi replica la gloria de The Chain. Este álbum no comenta para nada la pandemia; este álbum la elimina temporalmente de tu cerebro, y bendito sea Brandon Flowers por eso.

Desde el principio, The Killers han sido mucho más grandes que sus contemporáneos, tal vez por ese espíritu de Las Vegas, baby. No fue suerte que mientras The Strokes tocaban en teatros, Flowers y compañía eran headliners, y seis discos después siguen trayéndonos himnos con arreglos que hacen que el corazón nos crezca y nos salga del pecho cuando menos lo esperamos. Incluso cuando Flowers habla sobre envejecer, las canciones suenan frescas y llenas de optimismo. Ya no hay mucha consistencia en el mundo, pero The Killers han demostrado ser consistentemente confiables. Aunque no sean tan geniales como en Hot Fuss o tengan la alegre melancolía que mostraron en Sam’s Town, siguen escribiendo grandes (¡enormes!) canciones, y en una época en la que ese tipo de comodidad es cada vez más difícil de encontrar, Imploding The Mirage es una maravillosa garantía de que todavía queda algo de diversión ahí afuera: este es un álbum destinado a escuchar a todo volumen en el descapotable de nuestras fantasías.

A continuación, nuestro Track by Track de Imploding The Mirage.

1. My Own Soul’s Warning

Escrita por: Brandon Flowers | Producida por: Jonathan Rado & Shawn Everett

El primer himno new wave con sabor a Springsteen llega de manos del primer tema del disco, My Own Soul’s Warning, que comienza sutilmente hasta explotar con la clase de sintetizadores que The Killers saben introducir en arreglos que te hagan sentir como que el corazón no te cabe en el pecho. Líricamente, es una canción sobre la fe y lo que sucede cuando te vuelves contra tu propia conciencia, creando un dilema moral interno. Es un gran opening para el álbum.

Letra destacada: If you could see through the banner of the sun / Into eternity’s eyes, like a vision reaching down to you / Would you turn away? / What if it knew you by your name? / What kind of words would cut through the clutter of the whirlwind of these days?

2. Blowback

Escrita por: Jonathan Rado, Shawn Everett, Alex Cameron, Ronnie Vannucci Jr. & Brandon Flowers | Producida por: Jonathan Rado & Shawn Everett

Blowback es un sencillo pegajoso que sigue la historia de una protagonista femenina que busca romper con su pasado, a pesar de que sigue persiguiéndola durante toda su vida. Es una de las pistas con más influencias de los años 80 pese a que cuando llegamos al coro la guitarra acústica y la guitarra hace que se conviertan en algo más country. Así que gracias a Brandon Flowers y compañía tenemos un banger disco-country. Yeehaw.

Letra destacada: And she knows where she comes from / Doesn’t need you dragging her all through it again / It’s like breathing in the blowback / It’s a hijack, now how much are you willing to spend?

3. Dying Breed

Escrita por: Jonathan Rado, Alex Cameron, Mike Crossey & Brandon Flowers | Producida por: Jonathan Rado & Shawn Everett

La apertura de la canción utiliza un sampleo del tema Moonshake de Can y hay que admitir que se mezcla muy bien con el resto de la pista. Desde los sintetizadores hasta letra que habla del “codiciado toque de una chica enamorada”, se siente triunfante gracias a su magnífica producción, perfecta para hacernos bailar con los ojos cerrados en el medio de la sala mientras nos imaginamos ver a la banda en un concierto.

Letra destacada: When everyone’s compromising / I’ll be your diehard / I’ll be there when water’s rising / I’ll be your lifeguard / We’re cut from a stained glass mountain / Baby, we’re a dying breed

4. Caution

Escrita por: Alex Cameron, Ronnie Vannucci Jr., Brandon Flowers, Shawn Everett & Jonathan Rado | Producida por: Jonathan Rado & Shawn Everett

Otro de los highlights del disco y una canción que definitivamente se convertirá en un clásico de The Killers es Caution, el primer sencillo del disco, lanzado el pasado mes de marzo. Con un ardiente solo de guitarra del ex-guitarrista de Fleetwood Mac, Lindsey Buckingham, la canción cuenta la historia de una chica de la ciudad natal de la banda, y está inspirada en la esposa de Flowers, así como en su reciente mudanza de Las Vegas a Utah. “Se trata de tener los medios para escuchar a ese ángel en tu hombro, incluso si te dicen algo que no quieres oír”, dijo Flowers sobre la pista en una entrevista con Apple Music. “Tenía una especie de corazonada o impresión de que era algo que debía hacer por mi familia. … Y fue difícil para mí irme, y pensé que era capaz de aprovechar esa energía y hubo una especie de alivio cuando sucedió”, así que el mismo Flowers terminó ignorando al espíritu de la precaución.

Letra destacada: I’m throwin’ caution / What’s it gonna be? / Tonight the winds of change are blowin’ wild and free / If I don’t get out / Out of this town / I just might be the one who finally burns it down

5. Lightning Fields (Feat. k.d. lang)

Escrita por: Jonathan Rado, Shawn Everett, Ronnie Vannucci Jr. & Brandon Flowers | Producida por: Jonathan Rado & Shawn Everett

Según Brandon Flowers, Lightning Fields es una canción sobre la relación de sus padres (su madre, Jean, falleció por cáncer en 2010). La banda sintió que necesitaba una voz que representara el componente femenino del álbum representado en la portada del disco y eligieron a k.d. lang para hacerlo. “No le dije esto a [Lang], pero ella está representando a mi difunta madre. No sabía si eso le iba a caer mal o no. Es mi mamá hablando con mi papá”, le dijo Flowers a Forbes. Y efectivamente, la voz de Lang es lo que hace a esta canción destacar sonoramente del resto del álbum. Las voces de Flowers y Lang se complementan entre sí y hacen de este un dúo memorable sobre la pérdida y el poder del amor para trascender todo.

Letra destacada: Late at night I lie in bed and think about things left unsaid and / All the things that I’d do different if I just had the chance / Don’t beat yourself up, you laid good ground / Look at ’em all from scratch ’til sundown / You put the work in and then some / Where is all this coming from? / There’s no end to love / There’s no end to truth / There’s no end to me / There’s no end to you

6. Fire In Bone

Escrita por: Mark Stoermer, Stuart Price, Ronnie Vannucci Jr. & Brandon Flowers | Producida por: Jonathan Rado, Shawn Everett & Stuart Price

Fire In Bone fue el segundo sencillo de Imploding The Mirage, y se aleja del estilo tradicional de la banda hacia una zona más funk, que a veces nos recuerda un poco a Talking Heads. También cuenta una historia bíblica, con alusiones al cuento del regreso del hijo pródigo. Es una canción sobre el perdón, el amor, y la búsqueda de ayuda en un ritmo muy rápido. El coro es belleza pura.

Letra destacada: I felt cast out / I felt eighty-sixed / I felt darkness / But I felt fire in bone / I felt no good / I felt lowdown / And I felt alone / I felt unknown

7. Running Towards a Place

Escrita por: Ariel Rechtshaid, Tommy King, Ronnie Vannucci Jr. & Brandon Flowers| Producida por: Ariel Rechtshaid, Jonathan Rado & Shawn Everett

En esta canción tenemos una vez más imágenes naturales: rayos, campos, arena y flores silvestres. A medida que la canción avanza, mantiene un mood uniforme, sin grandes momentos que nos eleven, pero con una melodía de respaldo que complementa la melodía vocal principal maravillosamente. Aquí, Flowers parece preocupado por cuestiones de fe, y en la pista habla de su esperanza de la existencia de un cielo y la creencia de que llegará allí y traerá a otros con él.

Letra destacada: Give me a song that I may sing / That cuts like a canyon and rides on a wing / And give a heart that I may stand / For what I believe in

8. My God (Feat. Weyes Blood)

Escrita por: Jonathan Rado, Shawn Everett, Weyes Blood & Brandon Flowers | Producida por: Jonathan Rado & Shawn Everett

Si luego de escuchar a k.d. lang te quedaste con más ganas de escuchar una voz femenina acompañando a Brandon, no te preocupes: My God es uno de los mejores temas del disco, y en esta oportunidad la invitada es nada más y nada menos que la increíble Weyes Blood, cuya voz le da un mood Kate Bush a todo el asunto. Así que aquí tenemos una segunda dosis de disco country en esta balada con producción impecable que suena como un himno escrito por y para dioses del rock. Imagínate tan solo escucharla en vivo… nadie está listo para esto.

Letra destacada: Don’t talk to me about forgiveness / My God, just look who’s back in business / That weight that dragged you down, it has been made light / And I’m at the top of my lungs / ‘Cause big love cannot be understated / Don’t push, control is overrated / I know that if we stick together / My God, it’s like the weight has been lifted

9. When the Dreams Run Dry

Escrita por: Jonathan Rado, Alex Cameron & Brandon Flowers | Producida por: Jonathan Rado & Shawn Everett

El envejecimiento y la muerte es un tema recurrente en el álbum, y Flowers continúa con este tema de manera más prominente en When the Dreams Run Dry, que expresa el valor de caminar por la vida con una pareja. Sin duda, es la canción más cercana al pop que tiene este disco, con los sintetizadores trabajando horas extras como debe ser. Al igual que en Running Towards a Place, la canción también habla sobre la vida después de la muerte. No se pierdan la belleza de los últimos dos minutos de esta pista que hacen que se sienta absolutamente épica.

Letra destacada: Can’t hear myself think through the crashing of the rain / I’m passing judgement in the fast lane / And smoothing out a rough stone / Guess it comes with age / You start to wonder about the time theft / How much of it you got left / Comes in with the age now

10. Imploding The Mirage

Escrita por: Jonathan Rado & Brandon Flowers | Producida por: Jonathan Rado & Shawn Everett

Cerramos con el tema que le da título al álbum, una canción que parece haber salido directamente de los 80 con un beat alegre, sintetizadores on point, la voz juguetona de Flowers y ecos vocales deliciosos. La canción es sobre la esposa de Flowers, y la estrofa inicial lo deja claro: “Yo era un tímido chico rockwelliano/Ella estaba tatuada y lista para desplegarse”. Así que durante cuatro minutos nos cuenta la historia de este romance yin y yang que se siente como un final optimista para lo que es en gran parte una experiencia auditiva eufórica.

Letra destacada: I had to do it, I had no other choice / You’ve got to listen to the inside voice / A bullet train will get you there fast / But it won’t guarantee a long last / Sometimes it takes a little bit of courage and doubt / To push your boundaries out beyond your imagining

Escucha el álbum Imploding The Mirage en su totalidad a continuación:

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